Musa dócil, alterna con luz y oscuridad.
Musa dócil de labios sensibles escapa.
Se posa sonrojada en mis mejillas,
y cae alterna entre nieve y tiempo.
Calles de esperanza recorre sumisa
de su amo, cazador de esperanzas
aberrador de sueños maltratados.
Musa dócil de palabras, contadora de sonetos,
infatigable su vejez de espíritu.
Sus manchas derretidas por demasiado calor
escapan moribundas entre dedos ágiles.
Quien la busca bebe sal del mar,
controlada por el soplo de las moscas,
volátil como frases de amor.
Musa dócil fraccionada,
princesa de las fábulas secretas,
compañera de una voz interior.
Finalmente, complacida por el sol,
se derrumba estrepitosa, y aparca sus noches
sobre cuerpos de hombres destronados.
"Todas las piedras que he esculpido en mi mente, al caer, han hecho brotar sangre de mi cuerpo." Isabel y las aguas del diablo. Mircea Eliade.
Si yo fuera luz
Si yo fuera luz, sólo querría iluminar tus días
y no querría dar luz a mis palabras,
ni oscuridad a mis sueños.
Si yo fuera luz, habitaría otros lugares,
moriría todos los atardeceres, arañando el cielo, y
renacería cada mañana para buscarte entre las gentes.
Si yo fuera luz, no podrías tocarme, no podrías hablarme,
pero mi calor no seria mayor que el que siento sin serlo.
Si yo fuera luz, cada vez que mirases al cielo te estaría esperando,
cuando por las noches te sintieras solo encenderías velas de nostalgia
Si yo fuera luz esta mañana hubiese amanecido contigo.
y no querría dar luz a mis palabras,
ni oscuridad a mis sueños.
Si yo fuera luz, habitaría otros lugares,
moriría todos los atardeceres, arañando el cielo, y
renacería cada mañana para buscarte entre las gentes.
Si yo fuera luz, no podrías tocarme, no podrías hablarme,
pero mi calor no seria mayor que el que siento sin serlo.
Si yo fuera luz, cada vez que mirases al cielo te estaría esperando,
cuando por las noches te sintieras solo encenderías velas de nostalgia
Si yo fuera luz esta mañana hubiese amanecido contigo.
Burbuja de papel
Espera, somos dos en mi burbuja de papel
cavidad inconexa de oídos y manos,
color de esperanza, son vacío de sueños
y púrpura en los ojos de quienes aquí habitamos.
No hay nada aparte de mi lluvia
de lugares desconocidos hasta ahora.
Me gusta este calor cercano a mis horas
adoro el dolor de las lenguas cansadas.
Perdiendo los dias que empleamos
en reconocer lo que nos rodea,
no verás nada fuera de esta burbuja,
por lo menos hasta que quieras salir de ella.
Hay victoria en mis ojos, y en mi piel.
Arena en mis rodillas, y rebeldes
ganas de cercar un futuro incierto
que espera tras los muros de papel.
cavidad inconexa de oídos y manos,
color de esperanza, son vacío de sueños
y púrpura en los ojos de quienes aquí habitamos.
No hay nada aparte de mi lluvia
de lugares desconocidos hasta ahora.
Me gusta este calor cercano a mis horas
adoro el dolor de las lenguas cansadas.
Perdiendo los dias que empleamos
en reconocer lo que nos rodea,
no verás nada fuera de esta burbuja,
por lo menos hasta que quieras salir de ella.
Hay victoria en mis ojos, y en mi piel.
Arena en mis rodillas, y rebeldes
ganas de cercar un futuro incierto
que espera tras los muros de papel.
Madrid
Era el Madrid de antaño,
era el Madrid de mediodía,
el Madrid de los dos soles
el de la Puerta y el cielo.
Era el Madrid de la nariz roja,
era el Madrid de la poesía
el Madrid de cigarrillos espontáneos,
el de miradas furtivas.
Un Madrid recorrido en metro,
el Madrid de la soledad escogida,
era un Madrid de aire frío y guantes de lana,
un Madrid de luces y sombras
de edificios y calles señoriales.
Era el Madrid que recordaba,
era el Madrid de mis tardes pasadas,
de ventanas abiertas a olores,
de mañanas de nieve y café.
Era Mi Madrid, o por lo menos
el trozo de Madrid que yo escogí
al llegar aquí hace años.
era el Madrid de mediodía,
el Madrid de los dos soles
el de la Puerta y el cielo.
Era el Madrid de la nariz roja,
era el Madrid de la poesía
el Madrid de cigarrillos espontáneos,
el de miradas furtivas.
Un Madrid recorrido en metro,
el Madrid de la soledad escogida,
era un Madrid de aire frío y guantes de lana,
un Madrid de luces y sombras
de edificios y calles señoriales.
Era el Madrid que recordaba,
era el Madrid de mis tardes pasadas,
de ventanas abiertas a olores,
de mañanas de nieve y café.
Era Mi Madrid, o por lo menos
el trozo de Madrid que yo escogí
al llegar aquí hace años.
olor a mar
Y en la cómoda de la vida
guardaba, como gran tesoro,
toda su felicidad proscrita.
Hasta que, yendo a ninguna parte
sin expresión alguna, la pena -
no de mañana, sino del pesar que
provoca hablar de los hombres malos-
acaparó el verde de sus ojos.
Y cansados del olor a mar de su madre
cayeron estrepitosos alrededor de él.
Lo encontró divertido, a la vez que triste.
Y deseó poder trazar círculos redondos
como las pupilas de los que le rodeaban
guardaba, como gran tesoro,
toda su felicidad proscrita.
Hasta que, yendo a ninguna parte
sin expresión alguna, la pena -
no de mañana, sino del pesar que
provoca hablar de los hombres malos-
acaparó el verde de sus ojos.
Y cansados del olor a mar de su madre
cayeron estrepitosos alrededor de él.
Lo encontró divertido, a la vez que triste.
Y deseó poder trazar círculos redondos
como las pupilas de los que le rodeaban
el enfado del tiempo
El tiempo se enfadó conmigo y
perdí mi conciencia en las cosas
estúpidas que dije al irme.
Pero, ¿esto qué es? El medio
de una carrera de viajeros. Pero
yo nunca quise saber a donde ibas.
Yo nunca quise saber de donde venía
tu amor. Y ahora veo que me siento en
una espiral irreconciliable de burbujas
de jabón reseco de esperanza.
Yo nunca pensé que abandonaría el viaje
hacia el centro de tu corazón.
Yo nunca pensé que correría en círculos.
Yo nunca pensé que se alejarían de mí.
perdí mi conciencia en las cosas
estúpidas que dije al irme.
Pero, ¿esto qué es? El medio
de una carrera de viajeros. Pero
yo nunca quise saber a donde ibas.
Yo nunca quise saber de donde venía
tu amor. Y ahora veo que me siento en
una espiral irreconciliable de burbujas
de jabón reseco de esperanza.
Yo nunca pensé que abandonaría el viaje
hacia el centro de tu corazón.
Yo nunca pensé que correría en círculos.
Yo nunca pensé que se alejarían de mí.
Quise pensar
Quise esculpir demasiadas mariposas en mi vientre
y ahora ya no tiene color, ni alas, ni sueños.
Quise pensar que las piedras del camino
eran escalones para llegar más lejos,
pero sólo me han hecho caer de golpe
desde las nubes que construiamos cuando
aún nos mirábamos con deseo.
Quise pensar que era el momento.
Quise pensar que viviría mañana.
Quise pensar en tantas cosas, que
ahora ya ni siquiera se pensar.
y ahora ya no tiene color, ni alas, ni sueños.
Quise pensar que las piedras del camino
eran escalones para llegar más lejos,
pero sólo me han hecho caer de golpe
desde las nubes que construiamos cuando
aún nos mirábamos con deseo.
Quise pensar que era el momento.
Quise pensar que viviría mañana.
Quise pensar en tantas cosas, que
ahora ya ni siquiera se pensar.
cristales rotos
Cristales rotos en un mundo de cartón,
la maleta sobre la cama fría de ausencia.
Distracciones efímeras de relojes cansados,
y una idea entre los parpados de tus ojos:
mañana no será mejor que hoy, sólo mañana,
sólo horas unidas por rutinas de camas vacias.
Inclinas tu corazón al viento del oeste
y cae al suelo cansado de volar entre nubes
de cabellos castaños y ojos azules.
Quiero jugar a vivir contigo mañana
en algún lugar donde no existan ni las horas,
ni las camas, ni las maletas llenas de monotonía.
la maleta sobre la cama fría de ausencia.
Distracciones efímeras de relojes cansados,
y una idea entre los parpados de tus ojos:
mañana no será mejor que hoy, sólo mañana,
sólo horas unidas por rutinas de camas vacias.
Inclinas tu corazón al viento del oeste
y cae al suelo cansado de volar entre nubes
de cabellos castaños y ojos azules.
Quiero jugar a vivir contigo mañana
en algún lugar donde no existan ni las horas,
ni las camas, ni las maletas llenas de monotonía.
Ephemeral perfection
Cartuchos de tinta morada, mariposas unidas al cielo
Por hilos de terciopelo que las empujan a volar.
Sutiles contrastes de tiempo, horas que son minutos,
vidas que son eternas, muertes que desfallecen.
El abrazo de un ángel junto al lago de atardecer,
Saliva de amantes para curar a los heridos del cielo.
Furias que nos persiguen por envidia de nuestras manos
Que juegan a todas horas a perseguirse mutuamente.
Lejos de aquí nacimos, y esto es nuestro, las colinas de
Verde esperanza, y flores que brotan bajo árboles centenarios,
Fragancia de limones y labanda condensada en los ombligos,
Todo lo que nos rodea, Cantos de efímera perfección.
Por hilos de terciopelo que las empujan a volar.
Sutiles contrastes de tiempo, horas que son minutos,
vidas que son eternas, muertes que desfallecen.
El abrazo de un ángel junto al lago de atardecer,
Saliva de amantes para curar a los heridos del cielo.
Furias que nos persiguen por envidia de nuestras manos
Que juegan a todas horas a perseguirse mutuamente.
Lejos de aquí nacimos, y esto es nuestro, las colinas de
Verde esperanza, y flores que brotan bajo árboles centenarios,
Fragancia de limones y labanda condensada en los ombligos,
Todo lo que nos rodea, Cantos de efímera perfección.
nuevos delirios
Leo lo que escribes deseando que lo hagas pensando en mi.
Como las baterías, mi vida se extingue y se recarga.
Cada paso que doy son dos pasos atrás.
Cuando se donde voy a llegar, me retiro y busco nuevas metas
Si supiese qué ando buscando ya lo habría encontrado
Calles manchadas de noche, almas manchadas de esperanza
Espera a terminar lo que estas haciendo para darte cuenta de que no te sirvió de nada.
Mírame y dejaré pasar mis noches a tu lado
Calla, desiste de contar cuentos que no convencen a nadie
Los cambios son como las horas, hasta que no estas en la siguiente no te das cuenta de que pasó la anterior
El parpadeo de las luces ciega mis ansias de calor
Compartir cama, compartir espíritu, compartir desilusión
Espérame si quieres, si voy te avisaré antes de llegar
Tu espera se acortaba cada vez que me olvidaba de ti
Me dijiste que esperarías que volviese, ¿se te ha olvidado ahora que llegó el momento?
Hablar por hablar, sin decir nada, sin escuchar nada
Junta letras y construirás palabras, junta palabras de amor y construirás mentiras.
"Aparco mis noches en cuerpos de hombres destruidos"
Parpadeos continuados que preguntan si me mientes
Como las baterías, mi vida se extingue y se recarga.
Cada paso que doy son dos pasos atrás.
Cuando se donde voy a llegar, me retiro y busco nuevas metas
Si supiese qué ando buscando ya lo habría encontrado
Calles manchadas de noche, almas manchadas de esperanza
Espera a terminar lo que estas haciendo para darte cuenta de que no te sirvió de nada.
Mírame y dejaré pasar mis noches a tu lado
Calla, desiste de contar cuentos que no convencen a nadie
Los cambios son como las horas, hasta que no estas en la siguiente no te das cuenta de que pasó la anterior
El parpadeo de las luces ciega mis ansias de calor
Compartir cama, compartir espíritu, compartir desilusión
Espérame si quieres, si voy te avisaré antes de llegar
Tu espera se acortaba cada vez que me olvidaba de ti
Me dijiste que esperarías que volviese, ¿se te ha olvidado ahora que llegó el momento?
Hablar por hablar, sin decir nada, sin escuchar nada
Junta letras y construirás palabras, junta palabras de amor y construirás mentiras.
"Aparco mis noches en cuerpos de hombres destruidos"
Parpadeos continuados que preguntan si me mientes
la ciudad dormida
Ve a toda esa gente ergida sobre el suelo, robando tiempo.
Yo intento erguirme dentro de mi, sólo lo intento
La cumbre del mundo, la ciudad aquí deseando saber en qué me he convertido, y que algo se esta buscando, quizá yo, ¿cómo puedo saberlo?
Y ahora parece que haya encontrado...nada al fin y al cabo, por que oigo tu voz gritando, más suave por favor, más suave...
Sin saberlo ni tenerlo todo, bromeo sobre algo que esta claro en mi mente. Y grito por algo.
Ahora nada es mejor que volar sobre la ciudad dormida.
No digas todo lo que sabes sobre ti mismo.
Yo intento erguirme dentro de mi, sólo lo intento
La cumbre del mundo, la ciudad aquí deseando saber en qué me he convertido, y que algo se esta buscando, quizá yo, ¿cómo puedo saberlo?
Y ahora parece que haya encontrado...nada al fin y al cabo, por que oigo tu voz gritando, más suave por favor, más suave...
Sin saberlo ni tenerlo todo, bromeo sobre algo que esta claro en mi mente. Y grito por algo.
Ahora nada es mejor que volar sobre la ciudad dormida.
No digas todo lo que sabes sobre ti mismo.
Every you and every me
Porque esta claridad se esta secando entre mis manos
y los dias felices me retumban en los oidos
cuando apenas me miras, cuando apenas me sientes.
en los rotos de la luna ahogabamos las despedidas
pero la luna nueva de esta noche me a dejado a oscuras
en una niebla perfecta, en un aullido de moscas.
Las ciudades se cruzan en mi mundo distinto,
los lugares que quise no me esperan, se han ido.
Y yo sigo esperando que la sangre en mis venas
me regale otro dia en el que seguir rezando.
Y los lados del vino, de la luz, de la noche
me permiten sentarme entre caras perversas
que me miran y escrutan como si fuera una de ellas.
Porque los ruidos persiguen por la noche a mis sueños
maltratados y heridos, y los matan a golpes.
y los dias felices me retumban en los oidos
cuando apenas me miras, cuando apenas me sientes.
en los rotos de la luna ahogabamos las despedidas
pero la luna nueva de esta noche me a dejado a oscuras
en una niebla perfecta, en un aullido de moscas.
Las ciudades se cruzan en mi mundo distinto,
los lugares que quise no me esperan, se han ido.
Y yo sigo esperando que la sangre en mis venas
me regale otro dia en el que seguir rezando.
Y los lados del vino, de la luz, de la noche
me permiten sentarme entre caras perversas
que me miran y escrutan como si fuera una de ellas.
Porque los ruidos persiguen por la noche a mis sueños
maltratados y heridos, y los matan a golpes.
ciudad
otra vez esta ciudad...
sábanas nuevas y una noche extinta
que aguarda un amanecer sin recompensa.
sábanas nuevas y una noche extinta
que aguarda un amanecer sin recompensa.
un sueño
Hoy he soñado contigo. Y ha sido un sueño agradable, aunque no lo creas.
Estábamos acostados, yo apoyada en tu pecho. Notaba tu piel bajo mis yemas, dibujaba tus facciones con acierto. Acaparaba tu olor en mi nariz, ¡todo tu olor debía ser mío! Ese olor fuerte a caramelo que te nace en el cuello, ente la oreja y la nuez.
La punta de mi nariz rozaba tu cara recién afeitada. Y mis ojos estaban tan cerca de tus parpados cerrados, que podían ver como se trasparentaba tu pupila. Eran suaves al tacto y mis dedos lo sabían, por ello no podían dejar de acariciarlos.
Tú no estabas consciente, sólo me aproximaba a tu cuerpo, a tu cara, tan inmerso en un sueño sereno, una serenidad que se dibujaba en tus labios, en tus gestos…
No se si tu sabías que yo estaba allí, que te estaba rozando con cariño, que te estaba recordando en mi sueño. Me gusta pensar que yo te soñaba dormido soñando conmigo. ¿aún sueñas conmigo?
Últimamente pienso mucho en ti, mucho más que antes, mucho más que nunca.
Hasta hace un tiempo, pensaba que no te amaba, pero esta mañana al despertar de mi sueño he sentido serenidad y ternura a la vez que pena y angustia ¿no es eso amor?
Sentía amor al tocarte y acariciarte los labios que tantas veces me sonrieron. En mi sueño me sentía feliz, sentía felicidad al observarte y rozarte con timidez y dulzura, con admiración; pero al despertar la angustia a nublado esa serenidad que ha amanecido entre mis manos. Angustia de pensar que quizá nunca más pueda ocurrir eso; y más que miedo a no poder volver a acariciarte he sentido miedo de querer volver a hacerlo.
Yo creí que no te amaba, yo creí que ya no te conocía. Pero esta noche bajo mis manos y mi mirada eras el mismo hombre tierno y amante resignado que una tarde cualquiera de verano me acariciaba el pelo mientras yo dormía recostado en su pierna.
Ahora me siento perdida, perdida por haberte hecho perderte.
El sol entraba por la ventana de enfrente de mi cama al despertar, pero también sus rayos iluminaban mi sueño, quizá por eso me parecía tan real. Se condensaban sobre tu rostro y lo mostraban radiante bajo el recorrido de mis dedos ágiles, tan ágiles como las hojas que se desprenden de los árboles en otoño y planean hasta el suelo posándose en él con suavidad; tan ágiles que, en apenas unos segundos que ha durado la luz de mi sueño, han sabido recordarte con infinita perfección.
Al despertar y recordar el sueño no he podido levantarme de la cama. He querido volver a dormirme para hacerte volver junto a mí, para volver a sentir tu respiración al unísono con la mía. El deleite qua ha supuesto recuperarte esta noche aún se vislumbra en mis ojos a estas horas de la tarde.
Pero realmente, no se si quiero que esto ocurra en la realidad. No me gustaría hacerte daño de nuevo. Aunque parece que ya no te hieren mis palabras y eso me alegra porque de ese modo ya no puedo herirte, pero también me hace pensar que del mismo modo que esquivas mis palabras rencorosas también podrás hacerlo con las dulces, con todas esas palabras dulces que hoy me apetece decirte. Aunque quizá no las esquives, quizá ya siquiera las escuches; eso es lo que me hiere a mí: tu silencio.
Sabes donde estoy, pero…no sabes en que pienso, no sabes que pienso en ti. Te he hecho dudar tantas veces, ¿verdad amor?, que ahora ya no quieres escucharme.
Quiero que sepas una cosa, cuando realmente sepa que te quiero, te buscaré y haré que vuelvas a amarme como aquella tarde de verano.
Estábamos acostados, yo apoyada en tu pecho. Notaba tu piel bajo mis yemas, dibujaba tus facciones con acierto. Acaparaba tu olor en mi nariz, ¡todo tu olor debía ser mío! Ese olor fuerte a caramelo que te nace en el cuello, ente la oreja y la nuez.
La punta de mi nariz rozaba tu cara recién afeitada. Y mis ojos estaban tan cerca de tus parpados cerrados, que podían ver como se trasparentaba tu pupila. Eran suaves al tacto y mis dedos lo sabían, por ello no podían dejar de acariciarlos.
Tú no estabas consciente, sólo me aproximaba a tu cuerpo, a tu cara, tan inmerso en un sueño sereno, una serenidad que se dibujaba en tus labios, en tus gestos…
No se si tu sabías que yo estaba allí, que te estaba rozando con cariño, que te estaba recordando en mi sueño. Me gusta pensar que yo te soñaba dormido soñando conmigo. ¿aún sueñas conmigo?
Últimamente pienso mucho en ti, mucho más que antes, mucho más que nunca.
Hasta hace un tiempo, pensaba que no te amaba, pero esta mañana al despertar de mi sueño he sentido serenidad y ternura a la vez que pena y angustia ¿no es eso amor?
Sentía amor al tocarte y acariciarte los labios que tantas veces me sonrieron. En mi sueño me sentía feliz, sentía felicidad al observarte y rozarte con timidez y dulzura, con admiración; pero al despertar la angustia a nublado esa serenidad que ha amanecido entre mis manos. Angustia de pensar que quizá nunca más pueda ocurrir eso; y más que miedo a no poder volver a acariciarte he sentido miedo de querer volver a hacerlo.
Yo creí que no te amaba, yo creí que ya no te conocía. Pero esta noche bajo mis manos y mi mirada eras el mismo hombre tierno y amante resignado que una tarde cualquiera de verano me acariciaba el pelo mientras yo dormía recostado en su pierna.
Ahora me siento perdida, perdida por haberte hecho perderte.
El sol entraba por la ventana de enfrente de mi cama al despertar, pero también sus rayos iluminaban mi sueño, quizá por eso me parecía tan real. Se condensaban sobre tu rostro y lo mostraban radiante bajo el recorrido de mis dedos ágiles, tan ágiles como las hojas que se desprenden de los árboles en otoño y planean hasta el suelo posándose en él con suavidad; tan ágiles que, en apenas unos segundos que ha durado la luz de mi sueño, han sabido recordarte con infinita perfección.
Al despertar y recordar el sueño no he podido levantarme de la cama. He querido volver a dormirme para hacerte volver junto a mí, para volver a sentir tu respiración al unísono con la mía. El deleite qua ha supuesto recuperarte esta noche aún se vislumbra en mis ojos a estas horas de la tarde.
Pero realmente, no se si quiero que esto ocurra en la realidad. No me gustaría hacerte daño de nuevo. Aunque parece que ya no te hieren mis palabras y eso me alegra porque de ese modo ya no puedo herirte, pero también me hace pensar que del mismo modo que esquivas mis palabras rencorosas también podrás hacerlo con las dulces, con todas esas palabras dulces que hoy me apetece decirte. Aunque quizá no las esquives, quizá ya siquiera las escuches; eso es lo que me hiere a mí: tu silencio.
Sabes donde estoy, pero…no sabes en que pienso, no sabes que pienso en ti. Te he hecho dudar tantas veces, ¿verdad amor?, que ahora ya no quieres escucharme.
Quiero que sepas una cosa, cuando realmente sepa que te quiero, te buscaré y haré que vuelvas a amarme como aquella tarde de verano.
HUECA
No sale nada de mis ojos,
ya no preguntan mis miradas,
ahora son piedras brillantes
colocadas en mis parpados.
Doloroso sentirse inerte,
doloroso sentirse dura y firme
como la madera.
Resuena el eco en mi pecho,
esta vacío de rencor y rabia
pero también de amor o cariño.
Cada palabra tuya resbala por
dentro de mi cuerpo hueco y
cae al suelo aplastándose contra
la tierra que me sostiene aún de pie
frente al espejo de mis crueldades.
ya no preguntan mis miradas,
ahora son piedras brillantes
colocadas en mis parpados.
Doloroso sentirse inerte,
doloroso sentirse dura y firme
como la madera.
Resuena el eco en mi pecho,
esta vacío de rencor y rabia
pero también de amor o cariño.
Cada palabra tuya resbala por
dentro de mi cuerpo hueco y
cae al suelo aplastándose contra
la tierra que me sostiene aún de pie
frente al espejo de mis crueldades.
NADA
En los reflejos no hay ya nada.
En las manos no hay ya nada.
En las venas no hay ya nada.
Nada en la nada más absoluta.
Nada cubierta de transparencias.
Un transparente tiempo.
Todo termina…menos el tiempo.
En las manos no hay ya nada.
En las venas no hay ya nada.
Nada en la nada más absoluta.
Nada cubierta de transparencias.
Un transparente tiempo.
Todo termina…menos el tiempo.
Maldad
Es maldad lo que sienten tus manos
y lo que ven tus ojos, es toda la maldad del mundo
concentrada en mis miradas,
¿notas como ardes de deseo
por saciar tu sed de curiosidad?
Juega con fuego si quieres,
si te quemas no oiré tus chillidos,
no podré ayudarte en tu huida,
no me encontrarás en ningún sitio
que no sea tu recuerdo, amargo, ácido y mordaz
como los besos que te di aquel día.
y lo que ven tus ojos, es toda la maldad del mundo
concentrada en mis miradas,
¿notas como ardes de deseo
por saciar tu sed de curiosidad?
Juega con fuego si quieres,
si te quemas no oiré tus chillidos,
no podré ayudarte en tu huida,
no me encontrarás en ningún sitio
que no sea tu recuerdo, amargo, ácido y mordaz
como los besos que te di aquel día.
Delirios inconexos
Fumo por que
Al fumar el humo
Embriaga mis recuerdos
Al ponerse el sol
Las oscuridades pertenecen
A las personas.
Leer entre líneas es
Saber que alguien piensa
Algo que no quiere decir.
Me gusta cuando
No me miras por que
Haces que desaparezca.
Cada palabra es
Un arma sin filo
Que nos agrieta por dentro.
Al cerrar mis ojos
veo todo lo que tus ojos
No quisieron ver
Dentro de nada
Hay más nada
Que en ningún otro sitio
Palabras de amor
Escociendo entre
Mis labios.
Cuando el sol nos agrede
Nos hace sentir vulnerables
En nuestro propios días.
Luz verde para
El dolor mas oscuro.
En el cielo de mis manos
Se cobija el infierno
De mi alma.
El fuego quema a
Quienes se acercan a él.
Yo no quiero sembrar
Campos que no me pertenecen.
Escucha a tu mundo
Y el sabrá que necesitas ayuda.
No sabes mas de lo que
Tus ojos reflejan.
Estar atado es como
Estar muerto.
La timidez detiene a
Los necios y abre el camino
A los audaces.
Hoy la muerte vino
A buscarme, y le dije
Que aún tenia demasiadas
Cosas por terminar aquí.
Rayas horizontales son
Olas del mar que se besan
Los remolinos de tu pelo,
Como los de tu alma,
Se desenredan entre mis manos.
Mánchame de vida,
Soy incolora desde
Que me olvidaste.
Las mariposas se posan
En tus ojos cuando
Me lloras.
Las moscas se posan
En mi boca cuando
Te digo que te quiero.
Arremete contra lo que
No te gusta, antes de que
Ello arremeta contra ti.
Escribir es dar vida a cosas
Que nunca la han tenido.
Al amanecer las oscuridades
Se comen a las personas.
Nada de esto fue un error.
Al fumar el humo
Embriaga mis recuerdos
Al ponerse el sol
Las oscuridades pertenecen
A las personas.
Leer entre líneas es
Saber que alguien piensa
Algo que no quiere decir.
Me gusta cuando
No me miras por que
Haces que desaparezca.
Cada palabra es
Un arma sin filo
Que nos agrieta por dentro.
Al cerrar mis ojos
veo todo lo que tus ojos
No quisieron ver
Dentro de nada
Hay más nada
Que en ningún otro sitio
Palabras de amor
Escociendo entre
Mis labios.
Cuando el sol nos agrede
Nos hace sentir vulnerables
En nuestro propios días.
Luz verde para
El dolor mas oscuro.
En el cielo de mis manos
Se cobija el infierno
De mi alma.
El fuego quema a
Quienes se acercan a él.
Yo no quiero sembrar
Campos que no me pertenecen.
Escucha a tu mundo
Y el sabrá que necesitas ayuda.
No sabes mas de lo que
Tus ojos reflejan.
Estar atado es como
Estar muerto.
La timidez detiene a
Los necios y abre el camino
A los audaces.
Hoy la muerte vino
A buscarme, y le dije
Que aún tenia demasiadas
Cosas por terminar aquí.
Rayas horizontales son
Olas del mar que se besan
Los remolinos de tu pelo,
Como los de tu alma,
Se desenredan entre mis manos.
Mánchame de vida,
Soy incolora desde
Que me olvidaste.
Las mariposas se posan
En tus ojos cuando
Me lloras.
Las moscas se posan
En mi boca cuando
Te digo que te quiero.
Arremete contra lo que
No te gusta, antes de que
Ello arremeta contra ti.
Escribir es dar vida a cosas
Que nunca la han tenido.
Al amanecer las oscuridades
Se comen a las personas.
Nada de esto fue un error.
Sin saber que soy yo
Sin saber que soy yo, me someto al vacío de las noches que me quedan.
Amplifico razones que no dan un sentido, sólo vacían de mis manos la culpa.
He perdido un trozo de mi mundo adyacente a mi alma
Que debe estar alegrando o reconcomiendo otros ojos.
Amplifico razones que no dan un sentido, sólo vacían de mis manos la culpa.
He perdido un trozo de mi mundo adyacente a mi alma
Que debe estar alegrando o reconcomiendo otros ojos.
Hoy
Vencido, te sientes vencido hoy. Ni más ni menos que ayer, pero más triste; hoy la tristeza esta más aquí que donde quisiste dejarla el día que te conocí.
Hoy tus manos no me hablan, y tus ojos no me miran. Hoy las palabras suenan huecas cuando abandonan tu lengua hinchada de caricias.
Hoy no me buscarás ni aquí ni en ninguna otra parte. Hoy has despertado de mi regazo y lo has dejado frío.
Condenado a tiritar eternamente, recordando que fue tuyo todos esos días.
Te ruego te lleves hoy mi voz para que no pueda dolerme pronunciar tu nombre. Hoy nada es lo que parece, los árboles se acongojan viendo el cielo sobre sus copas, y las calles se resignan a avanzar a ninguna parte, hoy cada niño que chillaba enmudece de pena y rabia.
Hoy tus manos no me hablan, y tus ojos no me miran. Hoy las palabras suenan huecas cuando abandonan tu lengua hinchada de caricias.
Hoy no me buscarás ni aquí ni en ninguna otra parte. Hoy has despertado de mi regazo y lo has dejado frío.
Condenado a tiritar eternamente, recordando que fue tuyo todos esos días.
Te ruego te lleves hoy mi voz para que no pueda dolerme pronunciar tu nombre. Hoy nada es lo que parece, los árboles se acongojan viendo el cielo sobre sus copas, y las calles se resignan a avanzar a ninguna parte, hoy cada niño que chillaba enmudece de pena y rabia.
mi tristeza
NI EL SOL SE HA QUEDADO PARA VER MI TRISTEZA
Ya no ilumina mis recuerdos, ya no calienta mi soledad
Se ha ido flotando en aires cargados de olvido.
Se ha ido sin palabras o menciones, sin mentiras, sin silencios
Sin remordimientos por dejarme a solas con mi tristeza
Una tristeza que me agarra los riñones y se ríe de mi súplicas
Que no me abandona por muchas horas que pasen,
Por muchos ojos que mire, por muchas pieles que palpe.
Y esta luz que me deja, no me sirve para verme
Ni de noche ni de día , ni conmigo ni sin mi.
A pasado tanto tiempo que mis ojos ya no te conocen
Ya no recuerdan tus manos, ya no ven tus palabras
Tu olor se ha convertido en vacío, se ha asfixiado de tanto recordarlo
Ha muerto lo que conociste en mi, y ha dejado un espacio lleno de nada.
De nada que me sirva para sobrevivir en estas horas de tardía reflexión
Las horas pasan como viento entre mis cabellos
Como hielo entre mis piezas, marchitas desde entonces
Te borré como borro los recuerdos que me dejaste
Que no quiero recordar, que no quiero sentir
Mi manos ya no son mías, ahora son tu alma.
Ya no ilumina mis recuerdos, ya no calienta mi soledad
Se ha ido flotando en aires cargados de olvido.
Se ha ido sin palabras o menciones, sin mentiras, sin silencios
Sin remordimientos por dejarme a solas con mi tristeza
Una tristeza que me agarra los riñones y se ríe de mi súplicas
Que no me abandona por muchas horas que pasen,
Por muchos ojos que mire, por muchas pieles que palpe.
Y esta luz que me deja, no me sirve para verme
Ni de noche ni de día , ni conmigo ni sin mi.
A pasado tanto tiempo que mis ojos ya no te conocen
Ya no recuerdan tus manos, ya no ven tus palabras
Tu olor se ha convertido en vacío, se ha asfixiado de tanto recordarlo
Ha muerto lo que conociste en mi, y ha dejado un espacio lleno de nada.
De nada que me sirva para sobrevivir en estas horas de tardía reflexión
Las horas pasan como viento entre mis cabellos
Como hielo entre mis piezas, marchitas desde entonces
Te borré como borro los recuerdos que me dejaste
Que no quiero recordar, que no quiero sentir
Mi manos ya no son mías, ahora son tu alma.
Tardes de lluvia
Tardes de lluvia, noches en blanco…
Cantos perdidos entre el ruido de las gentes.
Ilusiones que se me quedan entre los labios,
Que morirán cuando me lo pidas,
cuando me lo niegues todo, en silencio
cuando niegues que me amas, cuando digas que no existo
que cada vez que sueñas conmigo
despiertas asustado por lo que tu mente dibuja,
por lo que tus sentidos se niegan a sentir…
Tardes de lluvia que se condensan entre abrazos vacíos
de cuerpos distantes por el tiempo y las palabras.
Noches en blanco, de colores mates y desvaídos por el silencio
Ese mismo silencio que no oyes a mi lado.
Cerca de mi, viendo en mi, dentro de mi…
Cantos perdidos entre el ruido de las gentes.
Ilusiones que se me quedan entre los labios,
Que morirán cuando me lo pidas,
cuando me lo niegues todo, en silencio
cuando niegues que me amas, cuando digas que no existo
que cada vez que sueñas conmigo
despiertas asustado por lo que tu mente dibuja,
por lo que tus sentidos se niegan a sentir…
Tardes de lluvia que se condensan entre abrazos vacíos
de cuerpos distantes por el tiempo y las palabras.
Noches en blanco, de colores mates y desvaídos por el silencio
Ese mismo silencio que no oyes a mi lado.
Cerca de mi, viendo en mi, dentro de mi…
Alma dura
Alma dura que sumerges
los pesares de mi cuerpo
entre cortes de cuchillos
que me acechan en las tardes.
Alma dura que convences
A los siervos del tormento
De que siempre les perdonan
Aunque ya no quede tiempo
Alma dura que me inviertes
La razón y el pensamiento
Con palabras desteñidas
por el mar de los lamentos.
Alma dura ¡escucha!
El dolor que me causas
Te endurece como hierro
Más cada día, más cada noche.
los pesares de mi cuerpo
entre cortes de cuchillos
que me acechan en las tardes.
Alma dura que convences
A los siervos del tormento
De que siempre les perdonan
Aunque ya no quede tiempo
Alma dura que me inviertes
La razón y el pensamiento
Con palabras desteñidas
por el mar de los lamentos.
Alma dura ¡escucha!
El dolor que me causas
Te endurece como hierro
Más cada día, más cada noche.
ATENTADO 11-M (A las victimas)
¡Que se quema,
se está quemando!...
Las flores ya no vivas
escupen negra sangre,
otros la chupan y padecen en el instante.
No hace caso el agua,
que vueve a su origen.
Y las mangueras,
las mangueras también se están quemando,
y sólo queda plástico, humo, llanto. Y...
la rabia de los arboles.
la chimenea que nunca enciende
se está estrenando con un maravilloso chal
que ahoratambién se está quemando.
Fuego y barro,
poca vida.
¡Me estoy quemando!
Un poema de Leticia Bergé (12 años)
se está quemando!...
Las flores ya no vivas
escupen negra sangre,
otros la chupan y padecen en el instante.
No hace caso el agua,
que vueve a su origen.
Y las mangueras,
las mangueras también se están quemando,
y sólo queda plástico, humo, llanto. Y...
la rabia de los arboles.
la chimenea que nunca enciende
se está estrenando con un maravilloso chal
que ahoratambién se está quemando.
Fuego y barro,
poca vida.
¡Me estoy quemando!
Un poema de Leticia Bergé (12 años)
Rencor hambriento
Hola…
Hace ya tanto que no recibo tus palabras.
Hace ya tanto que me pregunto qué te habrá hecho desterrarme
Hace ya tanto que desististe de contar las estrellas para mí…
Más o menos el mismo tiempo que ha transcurrido desde que clavé mi mano en tu pecho cual estaca, y te arranque el corazón de las entrañas; mientras tu mirada conmovida observaba como el monstruo que había creado nuestro amor desgarraba tu alma con sus afilados dientes.
Hace ya tanto que no recibo tus palabras.
Hace ya tanto que me pregunto qué te habrá hecho desterrarme
Hace ya tanto que desististe de contar las estrellas para mí…
Más o menos el mismo tiempo que ha transcurrido desde que clavé mi mano en tu pecho cual estaca, y te arranque el corazón de las entrañas; mientras tu mirada conmovida observaba como el monstruo que había creado nuestro amor desgarraba tu alma con sus afilados dientes.
y soñar que lo he vivido
Y soñar que lo he vivido
y vivir fuera de mi
y callar lo que no sabes
por miedo a que estés aquí
condenada a lucir vacía la maraña de rencor
sesgados los delirios que conducen al temor
no siento la tierra firme bajo mis cansados pies
si mi cuerpo no es tan mio como cuando yo era tu.
caminamos anclados a la lucha de poder
y construimos gigantes que mañana se reirán
y nosotros callaremos pues no podemos pensar.
sus risas y carcajadas se condensan en mis ojos
y líquidamente escapan de mi
no desean conmoverme simplemente despertar
no deseo conmoverte simplemente explicar
que desde que no somos tu, yo no sirvo para esto,
que mi vida sin tu alma es un vago resplandor
y mis verdades me hieren si no me haces callar.
y vivir fuera de mi
y callar lo que no sabes
por miedo a que estés aquí
condenada a lucir vacía la maraña de rencor
sesgados los delirios que conducen al temor
no siento la tierra firme bajo mis cansados pies
si mi cuerpo no es tan mio como cuando yo era tu.
caminamos anclados a la lucha de poder
y construimos gigantes que mañana se reirán
y nosotros callaremos pues no podemos pensar.
sus risas y carcajadas se condensan en mis ojos
y líquidamente escapan de mi
no desean conmoverme simplemente despertar
no deseo conmoverte simplemente explicar
que desde que no somos tu, yo no sirvo para esto,
que mi vida sin tu alma es un vago resplandor
y mis verdades me hieren si no me haces callar.
Divinas Palabras
Cada vez que me siento asi camino hacia niguna parte
esperando encontrar lo que logre salvarme .
y redimir de mi alma los oscuros pesares
que me acechan esta noche de amargura y sentimiento.
Como no compartir todo esto contigo, como no confesar
que no puedo servirte y acceder de tu mano al ricon de mi sueños
que nos guarda palabras que ya no escucharemos.
Y veremos sintiendo con la tierra y las manos
como pudimos ser y no nos conformamos.
esperando encontrar lo que logre salvarme .
y redimir de mi alma los oscuros pesares
que me acechan esta noche de amargura y sentimiento.
Como no compartir todo esto contigo, como no confesar
que no puedo servirte y acceder de tu mano al ricon de mi sueños
que nos guarda palabras que ya no escucharemos.
Y veremos sintiendo con la tierra y las manos
como pudimos ser y no nos conformamos.
Un reclamo de luz
Un reclamo de luz
una oscuridad que persiste tras la noche.
Un sufrimiento contenido que
ancla mis ganas de ti.
Un amor que no te adora, te acompaña
unas palabras que dibujan mi sentir
un lamento que olvida tu rencor
una agonía eterna.
Un ser vulnerable que depende de tus acciones
un dolor que las justifica
una justicia injusta
una injusticia mutua
un mutuo acuerdo de fidelidad
una fidelidad corrompida
un corrupto pensamiento de libertad
una libertad inalcanzable
un inalcanzable sentir
un sentir que ya no siento
un sentimiento de culpa
una culpa egoístamente mía.
una oscuridad que persiste tras la noche.
Un sufrimiento contenido que
ancla mis ganas de ti.
Un amor que no te adora, te acompaña
unas palabras que dibujan mi sentir
un lamento que olvida tu rencor
una agonía eterna.
Un ser vulnerable que depende de tus acciones
un dolor que las justifica
una justicia injusta
una injusticia mutua
un mutuo acuerdo de fidelidad
una fidelidad corrompida
un corrupto pensamiento de libertad
una libertad inalcanzable
un inalcanzable sentir
un sentir que ya no siento
un sentimiento de culpa
una culpa egoístamente mía.
Antes de que regresen a mi...
Que la soledad entre la muchedumbre
no me devore con las ansias del clamor.
Y lo que espero no llegue hasta que sepa de qué se trata.
Me arrancáis la felicidad de las entrañas,
y yo os la cedo quedándome vacía.
Débil para atacaros y muda para gritaros mi rechazo.
Y vosotros sonreís pensando que debo cantar de alegría…
cuando apenas sabéis que de mi no brota más que silencio,
no otra cosa que agonía.
Y observáis mi llanto y conocéis mi ira
y recordáis felices todo lo que he logrado.
¿No veis ineptos que ya no hay nada en mi?
¿Qué no queda nada que saborear?
¿Qué duermo encogida día y noche?
¿Qué mi risa ya no es risa es alarido?
no me devore con las ansias del clamor.
Y lo que espero no llegue hasta que sepa de qué se trata.
Me arrancáis la felicidad de las entrañas,
y yo os la cedo quedándome vacía.
Débil para atacaros y muda para gritaros mi rechazo.
Y vosotros sonreís pensando que debo cantar de alegría…
cuando apenas sabéis que de mi no brota más que silencio,
no otra cosa que agonía.
Y observáis mi llanto y conocéis mi ira
y recordáis felices todo lo que he logrado.
¿No veis ineptos que ya no hay nada en mi?
¿Qué no queda nada que saborear?
¿Qué duermo encogida día y noche?
¿Qué mi risa ya no es risa es alarido?
¿Qué ya florecí y ahora es el tiempo del olvido?
El poder de tus señales
Hace horas que aboliste tu condena , pero
la ira brota ajena a ti de nuevo,
ahondando sus raíces en mis sienes,
asfixiando de mis ojos los recuerdos.
Y aunque ahora ya no existan las verdades
y los cuentos acaricien sus finales,
aunque escriba a ciegas todos mis impulsos
ya no creo en el poder de tus señales.
Se ha instalado en mi un desconocido
que reclama a grito limpio territorio.
A llegado el tiempo del desastre,
del fin de la lucha, del vacío.
No es la noche lo que nos ciega,
sino las sombras de los atardeceres que no vimos.
la ira brota ajena a ti de nuevo,
ahondando sus raíces en mis sienes,
asfixiando de mis ojos los recuerdos.
Y aunque ahora ya no existan las verdades
y los cuentos acaricien sus finales,
aunque escriba a ciegas todos mis impulsos
ya no creo en el poder de tus señales.
Se ha instalado en mi un desconocido
que reclama a grito limpio territorio.
A llegado el tiempo del desastre,
del fin de la lucha, del vacío.
No es la noche lo que nos ciega,
sino las sombras de los atardeceres que no vimos.
Sólo los más fuertes resistirán los golpes
Sólo los más fuertes resistirán los golpes
Pero los débiles les darán sentido al huir.
Chocaremos infinitas veces en nuestra mutua ignorancia
Y veremos pasar los años con los ojos cercenados
Mutilados corazones vacíos de nuestras almas
Amputados sentimientos que no alcanzaron su fin
Y creímos que el rechazo conduciría a la victoria
Y nos hallamos derrotados cuando aún creemos sentir.
Que vacío está el rencor cuando tanto te odio
Y el amor rellena el sitio que no deseo ocupar.
Y volamos libremente en nuestros reducidos círculos
Y creemos en la ausencia de cualquier quemazón.
Si me ves y no me alcanzas y me sientes sin amarme
Y vacías en mi cuerpo tu podrida compasión
¿Por qué aguardas el futuro, si no crees en el presente?
¿Por qué aguardas el pasado que no lograste vivir?
Sólo los mas fuertes aguardarán las súplicas
Pero serán los débiles quienes nos escucharán.
Pero los débiles les darán sentido al huir.
Chocaremos infinitas veces en nuestra mutua ignorancia
Y veremos pasar los años con los ojos cercenados
Mutilados corazones vacíos de nuestras almas
Amputados sentimientos que no alcanzaron su fin
Y creímos que el rechazo conduciría a la victoria
Y nos hallamos derrotados cuando aún creemos sentir.
Que vacío está el rencor cuando tanto te odio
Y el amor rellena el sitio que no deseo ocupar.
Y volamos libremente en nuestros reducidos círculos
Y creemos en la ausencia de cualquier quemazón.
Si me ves y no me alcanzas y me sientes sin amarme
Y vacías en mi cuerpo tu podrida compasión
¿Por qué aguardas el futuro, si no crees en el presente?
¿Por qué aguardas el pasado que no lograste vivir?
Sólo los mas fuertes aguardarán las súplicas
Pero serán los débiles quienes nos escucharán.
Callémonos ahora
Otra vez me debora la oscuridad de la noche.
Ciega este día con crudeza y me concede
todo este tiempo inútil para saber que me olvidaste.
Ciega este día con crudeza y me concede
todo este tiempo inútil para saber que me olvidaste.
Como dice la canción...
I NEED A HERO!
Es hoy el día en que el dolor no es fácil
y los libres pasos alientan mi olvido.
Es hoy el día en que el dolor no es fácil
y los libres pasos alientan mi olvido.
Tormenta de alaridos
| Porque este dolor me impide sentir, Como el agua corrompe mis deseos. Cuando el aire cristalice mis pulmones Alza la voz y pide perdón por mí. Que mis ojos ya no miran, solo ven, y mis manos ya no sienten, solo tocan, no te miento cuando escapan por mi boca los latidos que no puedo contener. Castiga al monstruo que ha rozado mi ternura y cae reciente en mi tormenta de alaridos y percibe como nadie lo que ansío, cuando acecha cada paso que aún perdura. |
Esto no soy yo...
Esto no soy yo, porque ahora…
Quiero regresar donde olvidar mi tiempo
Quiero esperar a que me retornen los días
Que transcurridos en paz revolotean sobre tu cabeza
Quiero estar donde las almas se conviertan en colmenas
Y los corazones escriban los anónimos pecados
Quiero caminar los pasos erróneos del camino
Y desandar el seno que forzó lo otorgado
Quiero luchar por lo nimio
Y quiero entender mi ausencia en mis días
Y jugar con los monstruos que me acechan día a día
Y ocultar los callos de las victoriosas calmas
Y las brechas de carne que aúllan enardecidas
Y retornarme la vida que había comenzado
Y retomar los cauces que me estimulaban
Y que tú me robaste cuando robabas mis miedos
Y escuchar con mis manos los aullidos de tus ojos
Y esperar los secretos que murieron furtivos
Y engendrar el deseo de los que aun desconocen
Y escupir en las suplicas de los amos cautivos
Quiero regresar donde olvidar mi tiempo
Quiero esperar a que me retornen los días
Que transcurridos en paz revolotean sobre tu cabeza
Quiero estar donde las almas se conviertan en colmenas
Y los corazones escriban los anónimos pecados
Quiero caminar los pasos erróneos del camino
Y desandar el seno que forzó lo otorgado
Quiero luchar por lo nimio
Y quiero entender mi ausencia en mis días
Y jugar con los monstruos que me acechan día a día
Y ocultar los callos de las victoriosas calmas
Y las brechas de carne que aúllan enardecidas
Y retornarme la vida que había comenzado
Y retomar los cauces que me estimulaban
Y que tú me robaste cuando robabas mis miedos
Y escuchar con mis manos los aullidos de tus ojos
Y esperar los secretos que murieron furtivos
Y engendrar el deseo de los que aun desconocen
Y escupir en las suplicas de los amos cautivos
Me mancho las manos
Me mancho las manos de sentimientos que no puedo plasmar,
que se adhieren a mi piel deseosos
de hacerme sentir parte de tu vida.
La ira corroe mis entrañas y, salvaje
cuál ardiente carro de fuego,
despedida por mis ojos se desintegra
al rozar el aire que emana de tus labios.
Tartamudo tiempo tropiezas tremendo en tristes tempestades.
Mísero ser despreciado que habitas mi persona
y procuras temor a quien amarme intenta.
No abras la voz, que un grito de horror
esclavizará mis sentidos.
Florecí mientras me amaste, y marchitándome siento que expira ese amor.
Amor, ten piedad de esta flor que halagándote adopta colores prohibidos,
Pues una a una estas arrancando todas mis raíces,
que en vano intentan aferrarse a tu recuerdo.
que se adhieren a mi piel deseosos
de hacerme sentir parte de tu vida.
La ira corroe mis entrañas y, salvaje
cuál ardiente carro de fuego,
despedida por mis ojos se desintegra
al rozar el aire que emana de tus labios.
Tartamudo tiempo tropiezas tremendo en tristes tempestades.
Mísero ser despreciado que habitas mi persona
y procuras temor a quien amarme intenta.
No abras la voz, que un grito de horror
esclavizará mis sentidos.
Florecí mientras me amaste, y marchitándome siento que expira ese amor.
Amor, ten piedad de esta flor que halagándote adopta colores prohibidos,
Pues una a una estas arrancando todas mis raíces,
que en vano intentan aferrarse a tu recuerdo.
Doña Sola
Doña Sola Ama a Don Sol
porque es el único que la acaricia cada día.
Y cuando llueve, Doña Sola llora mares de tristeza
y su pena se lee en las nubes.
porque es el único que la acaricia cada día.
Y cuando llueve, Doña Sola llora mares de tristeza
y su pena se lee en las nubes.
Renacer
Volver a nacer en este día hundido
con cadenas presionando,
una vez más, mi razón.
Capturar con desidia todo lo que acontence
en la sombra de esta noche
entre la caída y le redención.
con cadenas presionando,
una vez más, mi razón.
Capturar con desidia todo lo que acontence
en la sombra de esta noche
entre la caída y le redención.
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