Hola…
Hace ya tanto que no recibo tus palabras.
Hace ya tanto que me pregunto qué te habrá hecho desterrarme
Hace ya tanto que desististe de contar las estrellas para mí…
Más o menos el mismo tiempo que ha transcurrido desde que clavé mi mano en tu pecho cual estaca, y te arranque el corazón de las entrañas; mientras tu mirada conmovida observaba como el monstruo que había creado nuestro amor desgarraba tu alma con sus afilados dientes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario