Vencido, te sientes vencido hoy. Ni más ni menos que ayer, pero más triste; hoy la tristeza esta más aquí que donde quisiste dejarla el día que te conocí.
Hoy tus manos no me hablan, y tus ojos no me miran. Hoy las palabras suenan huecas cuando abandonan tu lengua hinchada de caricias.
Hoy no me buscarás ni aquí ni en ninguna otra parte. Hoy has despertado de mi regazo y lo has dejado frío.
Condenado a tiritar eternamente, recordando que fue tuyo todos esos días.
Te ruego te lleves hoy mi voz para que no pueda dolerme pronunciar tu nombre. Hoy nada es lo que parece, los árboles se acongojan viendo el cielo sobre sus copas, y las calles se resignan a avanzar a ninguna parte, hoy cada niño que chillaba enmudece de pena y rabia.
"Todas las piedras que he esculpido en mi mente, al caer, han hecho brotar sangre de mi cuerpo." Isabel y las aguas del diablo. Mircea Eliade.
mi tristeza
NI EL SOL SE HA QUEDADO PARA VER MI TRISTEZA
Ya no ilumina mis recuerdos, ya no calienta mi soledad
Se ha ido flotando en aires cargados de olvido.
Se ha ido sin palabras o menciones, sin mentiras, sin silencios
Sin remordimientos por dejarme a solas con mi tristeza
Una tristeza que me agarra los riñones y se ríe de mi súplicas
Que no me abandona por muchas horas que pasen,
Por muchos ojos que mire, por muchas pieles que palpe.
Y esta luz que me deja, no me sirve para verme
Ni de noche ni de día , ni conmigo ni sin mi.
A pasado tanto tiempo que mis ojos ya no te conocen
Ya no recuerdan tus manos, ya no ven tus palabras
Tu olor se ha convertido en vacío, se ha asfixiado de tanto recordarlo
Ha muerto lo que conociste en mi, y ha dejado un espacio lleno de nada.
De nada que me sirva para sobrevivir en estas horas de tardía reflexión
Las horas pasan como viento entre mis cabellos
Como hielo entre mis piezas, marchitas desde entonces
Te borré como borro los recuerdos que me dejaste
Que no quiero recordar, que no quiero sentir
Mi manos ya no son mías, ahora son tu alma.
Ya no ilumina mis recuerdos, ya no calienta mi soledad
Se ha ido flotando en aires cargados de olvido.
Se ha ido sin palabras o menciones, sin mentiras, sin silencios
Sin remordimientos por dejarme a solas con mi tristeza
Una tristeza que me agarra los riñones y se ríe de mi súplicas
Que no me abandona por muchas horas que pasen,
Por muchos ojos que mire, por muchas pieles que palpe.
Y esta luz que me deja, no me sirve para verme
Ni de noche ni de día , ni conmigo ni sin mi.
A pasado tanto tiempo que mis ojos ya no te conocen
Ya no recuerdan tus manos, ya no ven tus palabras
Tu olor se ha convertido en vacío, se ha asfixiado de tanto recordarlo
Ha muerto lo que conociste en mi, y ha dejado un espacio lleno de nada.
De nada que me sirva para sobrevivir en estas horas de tardía reflexión
Las horas pasan como viento entre mis cabellos
Como hielo entre mis piezas, marchitas desde entonces
Te borré como borro los recuerdos que me dejaste
Que no quiero recordar, que no quiero sentir
Mi manos ya no son mías, ahora son tu alma.
Tardes de lluvia
Tardes de lluvia, noches en blanco…
Cantos perdidos entre el ruido de las gentes.
Ilusiones que se me quedan entre los labios,
Que morirán cuando me lo pidas,
cuando me lo niegues todo, en silencio
cuando niegues que me amas, cuando digas que no existo
que cada vez que sueñas conmigo
despiertas asustado por lo que tu mente dibuja,
por lo que tus sentidos se niegan a sentir…
Tardes de lluvia que se condensan entre abrazos vacíos
de cuerpos distantes por el tiempo y las palabras.
Noches en blanco, de colores mates y desvaídos por el silencio
Ese mismo silencio que no oyes a mi lado.
Cerca de mi, viendo en mi, dentro de mi…
Cantos perdidos entre el ruido de las gentes.
Ilusiones que se me quedan entre los labios,
Que morirán cuando me lo pidas,
cuando me lo niegues todo, en silencio
cuando niegues que me amas, cuando digas que no existo
que cada vez que sueñas conmigo
despiertas asustado por lo que tu mente dibuja,
por lo que tus sentidos se niegan a sentir…
Tardes de lluvia que se condensan entre abrazos vacíos
de cuerpos distantes por el tiempo y las palabras.
Noches en blanco, de colores mates y desvaídos por el silencio
Ese mismo silencio que no oyes a mi lado.
Cerca de mi, viendo en mi, dentro de mi…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)