Porque esta claridad se esta secando entre mis manos
y los dias felices me retumban en los oidos
cuando apenas me miras, cuando apenas me sientes.
en los rotos de la luna ahogabamos las despedidas
pero la luna nueva de esta noche me a dejado a oscuras
en una niebla perfecta, en un aullido de moscas.
Las ciudades se cruzan en mi mundo distinto,
los lugares que quise no me esperan, se han ido.
Y yo sigo esperando que la sangre en mis venas
me regale otro dia en el que seguir rezando.
Y los lados del vino, de la luz, de la noche
me permiten sentarme entre caras perversas
que me miran y escrutan como si fuera una de ellas.
Porque los ruidos persiguen por la noche a mis sueños
maltratados y heridos, y los matan a golpes.