Madrid

Era el Madrid de antaño,
era el Madrid de mediodía,
el Madrid de los dos soles
el de la Puerta y el cielo.

Era el Madrid de la nariz roja,
era el Madrid de la poesía
el Madrid de cigarrillos espontáneos,
el de miradas furtivas.

Un Madrid recorrido en metro,
el Madrid de la soledad escogida,
era un Madrid de aire frío y guantes de lana,
un Madrid de luces y sombras
de edificios y calles señoriales.

Era el Madrid que recordaba,
era el Madrid de mis tardes pasadas,
de ventanas abiertas a olores,
de mañanas de nieve y café.

Era Mi Madrid, o por lo menos
el trozo de Madrid que yo escogí
al llegar aquí hace años.

años

ya no quedan días
ya no quedan sueños
ni palabras ni gentes
ni siquiera me quedan los años

olor a mar

Y en la cómoda de la vida
guardaba, como gran tesoro,
toda su felicidad proscrita.

Hasta que, yendo a ninguna parte
sin expresión alguna, la pena -
no de mañana, sino del pesar que
provoca hablar de los hombres malos-
acaparó el verde de sus ojos.

Y cansados del olor a mar de su madre
cayeron estrepitosos alrededor de él.
Lo encontró divertido, a la vez que triste.
Y deseó poder trazar círculos redondos
como las pupilas de los que le rodeaban

el enfado del tiempo

El tiempo se enfadó conmigo y
perdí mi conciencia en las cosas
estúpidas que dije al irme.

Pero, ¿esto qué es? El medio
de una carrera de viajeros. Pero
yo nunca quise saber a donde ibas.

Yo nunca quise saber de donde venía
tu amor. Y ahora veo que me siento en
una espiral irreconciliable de burbujas
de jabón reseco de esperanza.

Yo nunca pensé que abandonaría el viaje
hacia el centro de tu corazón.
Yo nunca pensé que correría en círculos.
Yo nunca pensé que se alejarían de mí.

Quise pensar

Quise esculpir demasiadas mariposas en mi vientre
y ahora ya no tiene color, ni alas, ni sueños.

Quise pensar que las piedras del camino
eran escalones para llegar más lejos,
pero sólo me han hecho caer de golpe
desde las nubes que construiamos cuando
aún nos mirábamos con deseo.

Quise pensar que era el momento.
Quise pensar que viviría mañana.
Quise pensar en tantas cosas, que
ahora ya ni siquiera se pensar.