Musa dócil, alterna con luz y oscuridad.
Musa dócil de labios sensibles escapa.
Se posa sonrojada en mis mejillas,
y cae alterna entre nieve y tiempo.
Calles de esperanza recorre sumisa
de su amo, cazador de esperanzas
aberrador de sueños maltratados.
Musa dócil de palabras, contadora de sonetos,
infatigable su vejez de espíritu.
Sus manchas derretidas por demasiado calor
escapan moribundas entre dedos ágiles.
Quien la busca bebe sal del mar,
controlada por el soplo de las moscas,
volátil como frases de amor.
Musa dócil fraccionada,
princesa de las fábulas secretas,
compañera de una voz interior.
Finalmente, complacida por el sol,
se derrumba estrepitosa, y aparca sus noches
sobre cuerpos de hombres destronados.
"Todas las piedras que he esculpido en mi mente, al caer, han hecho brotar sangre de mi cuerpo." Isabel y las aguas del diablo. Mircea Eliade.
Si yo fuera luz
Si yo fuera luz, sólo querría iluminar tus días
y no querría dar luz a mis palabras,
ni oscuridad a mis sueños.
Si yo fuera luz, habitaría otros lugares,
moriría todos los atardeceres, arañando el cielo, y
renacería cada mañana para buscarte entre las gentes.
Si yo fuera luz, no podrías tocarme, no podrías hablarme,
pero mi calor no seria mayor que el que siento sin serlo.
Si yo fuera luz, cada vez que mirases al cielo te estaría esperando,
cuando por las noches te sintieras solo encenderías velas de nostalgia
Si yo fuera luz esta mañana hubiese amanecido contigo.
y no querría dar luz a mis palabras,
ni oscuridad a mis sueños.
Si yo fuera luz, habitaría otros lugares,
moriría todos los atardeceres, arañando el cielo, y
renacería cada mañana para buscarte entre las gentes.
Si yo fuera luz, no podrías tocarme, no podrías hablarme,
pero mi calor no seria mayor que el que siento sin serlo.
Si yo fuera luz, cada vez que mirases al cielo te estaría esperando,
cuando por las noches te sintieras solo encenderías velas de nostalgia
Si yo fuera luz esta mañana hubiese amanecido contigo.
Burbuja de papel
Espera, somos dos en mi burbuja de papel
cavidad inconexa de oídos y manos,
color de esperanza, son vacío de sueños
y púrpura en los ojos de quienes aquí habitamos.
No hay nada aparte de mi lluvia
de lugares desconocidos hasta ahora.
Me gusta este calor cercano a mis horas
adoro el dolor de las lenguas cansadas.
Perdiendo los dias que empleamos
en reconocer lo que nos rodea,
no verás nada fuera de esta burbuja,
por lo menos hasta que quieras salir de ella.
Hay victoria en mis ojos, y en mi piel.
Arena en mis rodillas, y rebeldes
ganas de cercar un futuro incierto
que espera tras los muros de papel.
cavidad inconexa de oídos y manos,
color de esperanza, son vacío de sueños
y púrpura en los ojos de quienes aquí habitamos.
No hay nada aparte de mi lluvia
de lugares desconocidos hasta ahora.
Me gusta este calor cercano a mis horas
adoro el dolor de las lenguas cansadas.
Perdiendo los dias que empleamos
en reconocer lo que nos rodea,
no verás nada fuera de esta burbuja,
por lo menos hasta que quieras salir de ella.
Hay victoria en mis ojos, y en mi piel.
Arena en mis rodillas, y rebeldes
ganas de cercar un futuro incierto
que espera tras los muros de papel.
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