En una brecha sin tiempo, caminar.
consumir las noches en blancos y negros.
Ladear el alma con el viento del este.
Inspirar canciones de amor y rabia.
Echo de menos el vacío del alma, y
pertenecer a un nombre que sólo yo conozca.
Echo de menos la niebla del iris,
las manchas de tiempo, las risas a solas.
En un desierto de aceras, nadar.
Convencer a los pájaros de que canten.
Inclinar las memorias hacia el olvido.
Respirar la presencia de la ausencia.
Echo de menos sentir con los ojos,y
repetir frases inconexas
Echo de menos el sueño de día,
los astros nocturnos, las letras precoces.
"Todas las piedras que he esculpido en mi mente, al caer, han hecho brotar sangre de mi cuerpo." Isabel y las aguas del diablo. Mircea Eliade.
Las edades de María(1ºEdad)
Nieve en la ventana, y Lulú susurrando sus edades, con sus páginas entre mis manos.
Copos sobre los árboles de ahí fuera, el reflejo de una luz en el cristal oscurecido por la noche. Frío en las manos tensas que sostienen el libro, y calor en los ojos que devoran sus palabras.
Un sollozo demasiado alto cuando resto del mundo duerme, y te giras hacia mí, y me observas. A contraluz pareces una quimera nocturna. Te levantas y me acechas en la distancia. Tumbada en la cama alzo la vista por encima del libro, deslizo las piernas antes estiradas y mis rodillas se escalan mutuamente. Has abandonado la mesa y te escurres a mi lado.
…Tiempo…
Duermes, y de repente tus pies rozan los míos, palpo: dos pies, cuatro pies; exacto.
Copos sobre los árboles de ahí fuera, el reflejo de una luz en el cristal oscurecido por la noche. Frío en las manos tensas que sostienen el libro, y calor en los ojos que devoran sus palabras.
Un sollozo demasiado alto cuando resto del mundo duerme, y te giras hacia mí, y me observas. A contraluz pareces una quimera nocturna. Te levantas y me acechas en la distancia. Tumbada en la cama alzo la vista por encima del libro, deslizo las piernas antes estiradas y mis rodillas se escalan mutuamente. Has abandonado la mesa y te escurres a mi lado.
…Tiempo…
Duermes, y de repente tus pies rozan los míos, palpo: dos pies, cuatro pies; exacto.
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