¿Quién lleva los pantalones?

a: - Cámbiate, no pienso salir contigo de casa con eso.

b: - ¿Ya estamos con el tema de los vaqueros?¿Qué tienen de malo?

a: - Cada vez que sales con esos vaqueros terminamos mal.

b: - Como si la culpa fuese de los pantalones...

a: - No, por lo general es tuya. Pero esos vaqueros tienen mucho que ver.

b: - Quizá terminemos mal porque empezamos discutiendo por los vaqueros...

a: - Sólo te pido que te cambies, no hagas una montaña de esto.

b: - Pues no pienso cambiarme, así que tú verás...O seguimos discutiendo y llegamos tarde o nos vamos ya.

a: - Sabes que esto va terminar mal. ¡Cámbiate!

b: - Bien, pues no salimos y punto.

a: - No puedo hacerles eso, ¡es su aniversario!

b: - Entonces vámonos ya.

a: - Te he dicho que no pienso salir de casa si llevas esos vaqueros.

b: - Pues ya está todo dicho. Nos quedamos.

a: - ¿Por qué tienes que comportarte siempre como si tuvieses doce años?

b: - ¿Y tú por qué crees que tienes derecho a decirme los vaqueros que puedo o no puedo llevar?

a: - Venga, hazme el favor. Cámbiate, que ya llegamos tarde...

b: - He dicho que no, y ya no me vas a hacer cambiar de idea. Yo no me muevo.

a: - Tú lo has querido. Voy a llamar para decir que no vamos.

.
.
.

a: - Hola. Mira, que...bueno, hemos vuelto a discutir y no vamos a ir a la cena. Lo siento muchísimo. Ya sabes como se pone a veces...

c: - Está bien. ¿porqué no os pasáis mañana y nos tomamos un café?

a: - Claro, estupendo. Muchas gracias y mil perdones. Con lo cabezota que es, no hay quien consiga que entre en razón...

c: - Solucionadlo anda, que ambos sabéis que no podéis estar enfadados...Nos vemos mañana.

a: -Cuenta con ello. Ciao.
.
.
.

d:- ¿Eran ellos?

c: - Sí. No van a venir a cenar.

d: - Se ha vuelto a poner los vaqueros, ¿verdad?

c: - Sí.

d: - ¿¡Por qué no coge los vaqueros dichosos y los tira de una vez!?

c: - Por que no son de ella, son de él.

"Abierta de par en par, la vida por unas páginas"


Sólo quise vivir la vida,
pero no toda de Golpe.



"(...) yo he sido hecha
para la sed de los labios que nunca preguntan."
-2- Presagios.

La Ley de la Conciencia

Empezamos a vivir -y a ser conscientes de ello- demasiado pronto.