Viajes a ninguna parte

Cuando voy en el metro, miro a los hombres y me imagino cómo sería tener una relación con cada uno de ellos. Los examino con detenimiento y tengo fantasías de vida cotidiana con ellos.
Pero al final, ninguno me convence.

3 comentarios:

Fron dijo...

Es que es mejor ir andando...

Anónimo dijo...

actualiza!

Anónimo dijo...

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