"Voy a ponertelo fácil: No te extraño. Nunca lo he hecho, aunque te haya podido decir lo contrario, mentía. No he pasado ni una sola noche en vela sopesando mis decisiones. Mi círculo actual siquiera conoce de tu existencia, te obvié de mis recuerdos al explicar quien soy ahora, por que jamás has formado parte de mi. Tampoco he llegado a plantearme cómo sería tenerte ahora a mi lado, ni si me convertiste en una persona mejor. No me preocupa lo que sientas, pienses o vivas, ni lo más mínimo. No te pienso cuando sueño, ni cuando estoy despierta. No te siento al hablar, ni te imagino en la distancia.
Nunca te he querido.
Si necesitas más facilidades, no tienes más que pedirlas, o simplemente ignorarlas."
Ahora sí puedes llorar. De alivio, claro....
No hay comentarios:
Publicar un comentario