La calle es más calle en invierno.
El calor lleva a equívocos. Todo parece demasiado nuestro.
"Todas las piedras que he esculpido en mi mente, al caer, han hecho brotar sangre de mi cuerpo." Isabel y las aguas del diablo. Mircea Eliade.
Un fragmento
La única prueba en contrario era la protesta muda de la carne y los huesos, la instintiva sensación de que las condiciones de vida eran intolerables y que en otro tiempo tenían que haber sido diferentes.
1984. George Orwell
Salvaje
La euforia salvaje en racimos
de melenas alborotadas, espesas.
Y tirones traidores, enfermos de
ansia y cadencia.
Gutural el discurso, puerta de la
velada abierta, de la noche.
Uno es piel otro la carne,
de una ciruela madura.
El deseo era un Dios.
Su esatatua se ahogaba
en los mares del no.
Aurora Luque
de melenas alborotadas, espesas.
Y tirones traidores, enfermos de
ansia y cadencia.
Gutural el discurso, puerta de la
velada abierta, de la noche.
Uno es piel otro la carne,
de una ciruela madura.
El deseo era un Dios.
Su esatatua se ahogaba
en los mares del no.
Aurora Luque
La mujer armada
Los días aquí enternecen el alma
antes alada y vagabunda.
El sopor anaranjado de la siesta
y las caricias de viva voz, pesada.
Saben los rincones a vino y leña,
a trigo y vid madura.
Las paredes hacen casas,
las personas hogares.
antes alada y vagabunda.
El sopor anaranjado de la siesta
y las caricias de viva voz, pesada.
Saben los rincones a vino y leña,
a trigo y vid madura.
Las paredes hacen casas,
las personas hogares.
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