Poemas para la (R)evolución

I.

Esto va de luz. De luz que atestigua
el cambio de un mundo que es nuestro,
y nos habíais quitado. Y es nuestro.
Habitamos sus calles con el alma
ergida y fuerte. Orgullosa.


Estamos creciendo como hiedra,
ahondando las raíces en sus sienes,
abonándola con sueños y Sol.
Nuestra es la luz, vuestro el ocaso.

II.

Nuestro paso al frente
se ha convertido en la zancadilla
que muchos necesitaban.


III.

Queremos el alma que comprasteis de saldo,
cuando no sabíamos que éramos tantos.

IV.

Por fin, hemos construido el buzón,
en el que caben las cartas escritas
en cualquier dirección,
por cualquier remitente.
Y llegarán a su destino,
porque no necesitan sello.




Tranquilo. No estás loco...

... sólo eres una voz en mi cabeza.


"No hay que tocar a los ídolos; su dorado se nos queda en las manos."
Madame Bovary. Gustave Flaubert

Escribir con limón

Este poema no es nuevo.
Nació de otro poema que leí
cuando las risas eran altas
y las madres la verdad absoluta.

Quiso titularse, cabizbajo,
a carrillos llenos,
con muchas letras.

Estrofeó algunos días,
enlazando rayos de sol y
sábanas atadas a ventanas
negras, como las noches
que versaba linea a linea.

Este poema es soplar al viento,
gritar al ruido,
mecer el mar.

Terminó antes del verso.
Este poema no es nuevo,
por que nunca se ha escrito.



"-No está loco rematado- dijo G***-; pero es un poeta, por lo cual, para mi, se halla muy cerca de la locura."
La Carta Robada. Edgar Allan Poe