Quiero escribir un poema para decir
que, a veces, el tiempo no pasa.
Y que otras, no pasa nada.
Que correr mucho no lleva más lejos.
O puede que sí, pero más cansado
y sin saber bien por donde.
Quiero escribir un poema para describir
el sol y el camino. La lluvia, el
trayecto.
Las caras y palabras de la gente,
las horas de miedo y audacia.
Y no lo hago.
Quiero leer el poema para escuchar
los abrazos que he traído, y los
besos.
Para ponerlos en alto y que no se me
olviden,
para verterlos por esta ciudad,
que aún no es la mía.