Homenaje a Luz Casal...


Tu juegas a quererme,

yo juego a que te creas que te quiero,

buscando una coartada

me das una pasión que yo no espero,

y no me importa nada,

tu juegas a engañarme,

yo juego a que te creas que te creo,

escucho tus bobadas acerca del

amor y del deseo, y no me importa nada,

nada, que rías o que sueñes, que digas o

que hagas, y no me importa nada,

por mucho que te empeñes estoy

jugando y no me importa nada...


Tu juegas a tenerme, yo juego a

que te creas que me tienes; serena

y confiada, invento las palabras que te

hieren, y no me importa nada,

tu juegas a olvidarme, yo juego a que

te creas que me importa, conozco la jugada,

sé manejarme en las distancias cortas,

y no me importa nada, nada,

que rías o que sueñes, que digas o que hagas,

y no me importa nada, por mucho que te empeñes,

que digas o que hagas, y no me importa nada...


Y no me importa nada, que rías o que

sueñes, que digas o que hagas, y no

me importa nada, que tomes o que dejes,

que vengas o que vayas,y no me importa nada,

que subas o que bajes, que entres o que salgas,

y no me importa nada...

Soledad sin tiempo

Predicaba el olvido su mensaje,
abrasador nostálgico de un tiempo
en que cada alma era una colmena
de encierro virginal y blanco.

Pirámide de olvido escala el cielo,
hasta el ínfimo infinito de la tierra
que cálida se seca entre las olas
de asfalto y humo de bocinas.

Como un pájaro que olvidó donde iba,
y despertó en un lugar con rejas de vidrio,
y al intentar escapar chocaba, contra
su propia y volátil ignorancia.

Perverso el caos de este desierto,
y la luna que me mira y enmudece.
Y los días que pasaba acompañada,
se han convertido en tierra húmeda.

No hay dos sin tres, ni soledad sin tiempo.