Me mancho las manos

Me mancho las manos de sentimientos que no puedo plasmar,
que se adhieren a mi piel deseosos
de hacerme sentir parte de tu vida.


La ira corroe mis entrañas y, salvaje
cuál ardiente carro de fuego,
despedida por mis ojos se desintegra
al rozar el aire que emana de tus labios.

Tartamudo tiempo tropiezas tremendo en tristes tempestades.

Mísero ser despreciado que habitas mi persona
y procuras temor a quien amarme intenta.
No abras la voz, que un grito de horror
esclavizará mis sentidos.

Florecí mientras me amaste, y marchitándome siento que expira ese amor.
Amor, ten piedad de esta flor que halagándote adopta colores prohibidos,
Pues una a una estas arrancando todas mis raíces,
que en vano intentan aferrarse a tu recuerdo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me encanta como escribes...